Las Dos Promesas hechas a mi padre: Cuidar su Familia y su Tierra.

El Río de la Vida: mis padres, la canoa y yo.Y cuando tu mirada retorne a tu interior, volverá la Canoa Invisible a conducirte al Río de la Transformación

sábado, 11 de julio de 2009

NO TE ENGAÑES MÁS, LOS PRÍNCIPES AZULES NO EXISTEN ( a excepción de los dos anteriores)

Nos metieron un bolo monumental cuando éramos niñas.
Todas, como lelas, esperando al príncipe azul o al príncipe
encantado, ese que aparece después de besar a la rana
adecuada.
¿¿¿¿¿ Cuántas ranas y sapos has besado hasta ahora esperando
que fueran tu príncipe azul ??????????? Y a algún que otro borrego.
Nada, a mi ninguno me pasó de rana, y lo digo más bien por el
color verde de sus reales intenciones.
Puñeteros cuentos infantiles, que algunas, al ser del medio rural,
( y por lo tanto, más inocentonas) nos creimos hasta los 25 años.
Recuerdo yo que a los 18 años, estaba yo bailando una lenta en
una discoteca de Zaragoza con un desconocido que me sacó a bailar.
En aquellos años se estilaba poner un rato de música rápida
y otro rato más corto de música lenta, que era cuando los chicos
te pedían si salías a bailar.
El chico desconocido me sacó a bailar.
Mi pensamiento era: - ! qué romántico, parece un príncipe azul !.
El suyo era otro.
De repente, sacó una lengua larguísima y mojada y, en medio
de la pieza de baile, y sin conocerme de nada, me metió la lengua por
el orificio del oído derecho.
Vamos que tenía la lengua más parecida a una simple rana que fina y delicada
como un príncipe.
Mi gozo en un pozo.
Lo dejé ahí plantado, me fuí al lavabo y me restregué bien la oreja
con agua y jabón.
Accioné el secador automático y puse mi oreja a secar.
Buena soy yo para llevar las orejas goteando babas....
Entraron varias chicas, que me miraban raro.... pero yo a lo mío,
no estaba de humor para tonterías, me dieron ganas de decirles:
< !! qué pasa, nunca os ha metido la lengua en un oído un desconocido??? >






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